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PAOLA RIVAS Y BERRACAS UN EJEMPLO DE TRANSFORMACIÓN

Un grupo de mujeres de la Comuna 13 son quienes lideran grandes procesos que fomentan el cambio social a través de las artesanías, la culinaria y la educación.

Desde lejos se percibe el olor de algunos platos colombianos, se exhala un aire de los aromas de la culinaria y de enormes esperanzas. La casa está escondida en una de las esquinas de la Comuna 13, pero se llega fácil por un letrero que tienen ubicado en la parte superior de una de sus instalaciones.

 

La casa, convertida en un restaurante y sitio de encuentro, está impregnada de colores y sabores que atraen tanto a los turistas extranjeros como a los locales y a la comunidad. El espacio está dedicado para compartir, por eso, tanto las mesas y las sillas son diferentes entre sí con la intención de que los comensales puedan compartir su cultura y experiencia con una persona totalmente desconocida mientras disfrutan de la sazón de las Berracas.

 

El nacimiento de Berracas se convirtió en un gran anhelo para la mayoría de las mujeres de la comuna que permitió resaltar el poder y las capacidades femeninas. Además, el proceso que todavía se sigue viviendo, sirvió de ejemplo de inspiración para otras mujeres, de otras partes del país, como en Bogotá y del Litoral Pacífico.

Su emprendimiento se ha fortalecido y según la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, en la Comuna 13 se encuentran concentrados 1.042 comerciantes, representados en microempresa. 

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(Las Berracas de la 13. Juliana Chen, 22/03/2019)

Paola Rivas un ejemplo de transformación

 

Paola Rivas siempre estuvo rodeada del Hip Hop, bailaba, cantaba y se expresaba a través de sus melodías. Ella, de sonrisa amplia, piel canela, ojos brillantes y de trenzas africanas, es una de las primeras promotoras que fomentó el cambio del barrio por medio la educación y del emprendimiento. Tiene un vestido de colores cálidos, y en su frente lleva, orgullosamente, un paliacate con el nombre de Berracas.

 

El prejuicio que se le tenía a la comuna fue tan fuerte que muchos de los profesionales que eran contratados para intervenir la zona, se negaban en venir, aunque le pagaran cuatro veces más. Como la comunidad necesitaba una mano y había poca demanda de profesionales, un grupo de hermanas misioneras de la Madre Laura, les brindó la oportunidad a varias de las mujeres a irse a estudiar en diferentes ciudades de Colombia. Entre las seleccionadas, una de ellas estudió Psicología, otra Derecho, Ciencias Políticas o Medicina. Fue entonces, que, en 2007, Paola decidió estudiar Gestión Comunitaria de Salud, en la Universidad de El Rosario en Bogotá, durante aproximadamente dos años.

 

Una vez terminado el curso, lo prometido es deuda. Paola hace parte de un grupo de profesionales que cumplieron con la obligación de devolverle a la comunidad los conocimientos y aplicarlos dentro de la misma, y que todavía siguen en ese proceso.

La llegada del turismo a la zona

 

La Comuna 13 es seductor por todas partes: las escaleras eléctricas, los graffitis coloridos, la alegría de sus habitantes, la diversidad, la variedad de manualidades y artesanías, es el claro ejemplo de su atractivo.  No obstante, no siempre fue así, tocó luchar y apropiarse del territorio.

 

Paola fue discriminada por sus características fenotípicas, pero esto no fue limitante. Ni tampoco le impidió convertirse en la primera mujer en salir al Viaducto. Con la Red de Apoyo de Mujeres que se estaban formando, se hizo cada vez más fuerte ante la presencia del Estado que intentaban sacarlas por medio de la Secretaría de Espacio Público y la Policía. Por otra parte, fue uno de los asuntos que la motivó a emprender y crear el restaurante para calmar el hambre de sus visitantes que llegaban con la sed de descubrir e impregnarse de las historias del barrio.

 

“No las dejaban estar ahí, porque nos veíamos feas para el turismo, pero nosotros decíamos; es que las escaleras eléctricas son muy lindas, por acá está pasando turistas y por aquí está pasando plata y la gente está muriendo de hambre debajo de las escaleras eléctricas”, explicó, Paola Rivas.

 

De acuerdo con el docente universitario, Daniel Gaviria, existen un término denominado, ‘arraigos territoriales’, que consiste, en que no solamente, es ser parte de un territorio, sino también, “pertenecer a él, es decir, las identidades que se han construido entorno a ese pedacito de tierra que habita y como allí podemos caber todos”.

 

Es a partir de ese momento, en el que el grupo de mujeres con el apoyo de la comunidad y de los vecinos se socializan del caso. Cuando “la Secretaría de Espacio Público y la Policía dijo: No, esto es demasiado feo, demasiado horrible. Hay que sacar a estas viejas de acá y a estos viejos porque qué pena con el turismo”, indicó Paola, con expresividad y efusividad.


 

 

 

Proyectos de las mujeres para la comunidad

 

Las ganas de trabajar por la mujer fue uno de los motivadores para recorrer los 15 años de trayecto con proyectos autónomos de sensibilización y fines sociales.

 

Durante estos años han tenido diez sedes distintas, debido al problema que tienen con los actores institucionales. “Estos procesos no tienen apoyo del Estado”, señaló Paola; para obtener los recursos económicos se dedican a realizar sancochos, elaboración de manillas, perfumes, artesanías, entre otras actividades creativas y artísticas que ayudan al fomento y al cambio de la dinámica del lugar y a la construcción del tejido social.

 

Son en promedio 320 mujeres que han impactado en la comuna, es decir, según Rivas, alrededor de 4 mil mujeres, quienes se identifican con el proceso, las historias de vida y el fortalecimiento de las capacidades que tienen cada individuo. Quienes quieran pertenecer, son apoyadas: les preguntan que saben hacer y no qué deben hacer. “Ah yo sé hacer manillas, yo tengo un hilo en la casa... entonces empieza la creatividad a fluir y eso es lo que hacemos la berracas y por eso es que hay tantas”.

 

El restaurante que acoge a todos sus visitantes es y será para siempre el lugar de encuentro para llenarse tanto la barriga como de voluntad para seguir realizando acciones por la comunidad y luchando por cada proceso del territorio.  

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(Artesanías. Juliana Chen, 22/03/2019)

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(Paola Rivas. Juliana Chen, 22/03/2019)

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(Tejido a mano. Juliana Chen, 22/03/2019)

(Paola Rivas en su lugar de trabajo. Juliana Chen, 22/03/2019)

¿Conoces un proceso similar al de Berracas? ¡Déjanos saberlo en los comentarios!

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© Periodismo V, 2019.  

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